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  • La Era del Disposable Software

    No sé si alguien ya haya acuñado el término “Disposable Software” o “Software de un solo uso”, pero encuentro la idea fascinante.

    Desde la mejora increíble que vimos a partir de noviembre de 2025 en las capacidades de generación de códigos de los modelos de Claude y OpenAi, con su Claude Code y Codex, respectivamente. Creo que este fenómeno del software descartable, o de un solo uso, solo va a asentarse.

    Allá por el 2023, creé Eisenplan, una web app muy sencilla hecha con v0, una muy buena primera implementación de generación de apps usando modelos de inteligencia artificial. La app de Eisenplan, no era más que una matrix de Eisenhower, que usando local storage armé para mí y la uso desde entonces. Esto no lo hice con ningun fin comercial, simplemente tenia la necesidad, y una suscripción de 20 dolares, y al cabo de unas dos o tres horas de ida y vuelta con v0, la tenia funcional y andando.

    Y esto, desde entonces, se ha vuelto una práctica para mí. Primero por que cada vez que necesito algo, y me gustaría tener una herramienta; ahora puedo tener una web app funcional en minutos. Quiero ser claro en algo, no estoy hablando de apps enterprise, ni si quiera productivas en el sentido de recibir usuarios, simplemente apps que yo considero que son útiles para mi, que bien podrian ser un spreadsheet en algunos casos, pero el solo hecho de en un par de iteraciones tener algo, que puedo acceder desde mi telefono, y jugar con el, lo encuentro fascinante. Además de intelectualmente motivante.

    La pregunta filosófica viene enseguida, sobre todo para alguien como yo que desarrolló toda su carrera y hasta su bienestar económico creando, diseñando y codificando webs y apps. ¿Es algo realmente creado por mí si no toqué ni una sola línea de código? Es tentador decir que no, pero cuando le sumamos que dicha web app, principalmente de uso personal, no hubiera existido sin mi gestación de la idea, revisiones y mejoras, testeo y hasta mi gasto en tokens para llevarla a la vida, entonces la respuesta no se vuelve tan clara; de hecho, puedo valorar mucho más mi injerencia en la creación de dicha app.

    Dicho de otra manera, cuando mi rol dejó de ser el programador, y pasé a liderar equipos, no estaba co-creando con mis equipos los cientos de webs que lanzamos en los últimos 10 años? Solo por no tipear el código, se considera que “no lo hice”.

    De cualquier forma, apartando las discusiones filosóficas, quiero volver al tema de disposable software.

    En los últimos meses he armado una docena de mini apps: algunas que uso a diario o mensualmente, y otras que simplemente fueron “de un solo uso”, que las armé para explorar algún tema, para mostrarle mi visión a un cliente, me ayudaron a algo en particular y las archivé.

    Además de Eisenplan, las que realmente salieron de ese estadio de “un solo uso” o “diposable software”, fueron

    • Una app funcional para registrar el mantenimiento de mi camioneta.
    • Una app de fitness para darme programas de 30 días usando solo el equipamiento que tengo en casa.
    • Una web app para recordarme mis ítems guardados en X/Twitter y volver a verlos…. y algunas

    Esta mañana mismo mi esposa Florencia, quien toma muy poca agua, me pidió que le recomendara una app, y para mi sorpresa la mayoría eran pagas y requerían una suscripción. Eso fue a las 9 am; para las 9:15 ya tenía montada una webapp en lovable.dev. A la hora, me fui a mi escritorio, y dije.. y si le hago el port a swift?

    Unas conversaciones con Claude Code y una sesión juntos de unas 3 horas y pico y ya tenía una app corriendo en el simulador de iOS. En unos minutos más la había instalado en mi teléfono.

    Para las 6 de la tarde ya la había puesto para revisión del iOS.

  • Entrando a la Baticueva

    Entrando a la Baticueva

    El fin de semana fui al cine a ver Superman de James Gunn. No solo fue una bocanada de aire fresco en un género que pensé que Marvel ya había saturado, sino que además me hizo, por primera vez en mucho tiempo, volver a querer explorar el mundo de DC.

    Una cosa llevó a la otra y, cuando quise darme cuenta, ya me había comprado Absolute Superman Volumen #1 y Superman: Hijo Rojo, ambos publicados por Ovni Press en Argentina.

    Hijo Rojo me lo devoré de principio a fin, y me hizo valorar por primera vez en mi vida no solo el cómic como género literario, sino también interesarme por sus guionistas, dibujantes y coloristas. Todo un mundo que desconocía por completo.

    Y entendí por qué: a menos que tengas amigos o familia ya metidos en este universo, al ser un género tan prolífico, es difícil saber por dónde empezar. Así que me puse a leer y a charlar también con ChatGPT.

    Descubrí la hermosa interrelación entre autores de cómics, con series y películas que me gustan, y que desconocía por completo que ellos mismos habían escrito o producido.

    Pero si bien ya había leído algo de Superman, quería entrar por el hombre murciélago, el héroe de mi infancia que tenía olvidado. Quizá porque después de las películas de Nolan no encontré nada que me llamara la atención, o quizá porque el MCU terminó acaparando toda la oferta y también mi atención.

    Así fue que me propuse encontrar qué leer. Fui a una comiquería en mi ciudad y compré un libro (que aprendí que se llama omnibus) por los 80 años de Batman. Un recopilatorio fantástico. Entendiendo que es un personaje que apareció por primera vez en 1937, sentí que necesitaba una guía de lectura. Y así fue que armé la que comparto más abajo. Seguramente muchos podrán complementarla o discutirla, pero les aseguro que en mi caso me permitió entrar en un mundo que antes veía desde afuera y que ahora encuentro fascinante.

    Guía de Lectura de Batman

    Como comenzar a leer los cómics de Batman y no morir en el intento:

    Batman Año 1 – 1987

    Para los 80, DC quería actualizar sus personajes clásicos y darles un giro moderno. Cuando vieron a Batman, notaron que su lucha contra los vicios de una ciudad corrupta estaba más vigente que nunca. Es por esto que se dieron a la tarea de, en vez de modernizarlo, darle profundidad. Esto es lo que hace Frank Miller, en este cómic que nos cuenta el origen de Batman, como así también de Godon, y nos introduce en el siniestro mundo de Ciudad Gótica y sus antagonistas.

    Si querés leer a Batman, desde luego que es aquí por donde empezar.

    Año1987
    AutorFrank Miller
    DibujosDave Mazzucchelli
    ColorRichmond Lewis

    Batman – The Long Halloween – 1997

    Siguen las aventuras de Batman, resolviendo misterios en diferentes festividades, nos introducen a muchos de los villanos y nos dan mucho más contexto sobre Gotham y los diferentes poderes y negocios en juego.

    Año1997
    AutorJeph Loeb
    Dibujos y Colortim Sale

    Batman: Haunted Knight (Caballero Maldito) – 1996

    Antología previa a Long Halloween, con tres historias clave que te meten en ese mundo noir.

    Año1996
    AutorJeph Loeb
    Dibujos y ColorTim Sale

    Batman: Dark Victory (Victoria Oscura) – 1999

    • Continúa desde Long Halloween.
    • Profundiza en la relación Batman–Robin.
    Año1999
    AutorJeph Loeb
    Dibujos y ColorTim Sale

    Batman: The Man Who Laughs (El Hombre que Ríe) – 2005

    Por qué leerlo:

    • Primer enfrentamiento con el Joker tras Year One.
    • Mantiene tono realista, perfecta transición.
    Año2005
    AutorEd Brubaker
    Dibujos Doug Mahnke